todo por dianavision

Aquí es donde comparto mis comentarios de cine, cortos y algunos poemas. Bienvenidos

sábado, 23 de junio de 2007

Extravío

Te deseo
Temblor de agua en mi cuerpo
Nudo muscular Acidez Abandono


En mi amor caben todas las aves sin pata
cabe el hueco de tu ojo extirpado
el candado roto

Y la habitación mínima como féretro
Y mi cuerpo desarticulado con ganas de volar
Y los parpados cerrados al miedo

Eres el extravío
Feria de parques oscuros
Encuentro de gente hablando sola
Cristales rotos (donde me veo)
Diana Juarrod

miércoles, 20 de junio de 2007

Sobre Amélie (de Jeunet) y Jim et Jules (de Truffaut)





He aqui la trama





Amélie es la neta, adoro esa peli, pero cuando vi Jim et Jeule supe que había encontrado el aleph, el cronopio, la matrix, de Jeunet y era Truffaut, este apunte está mas bien dirigido a la plástica de estas dos películas, con esto me refiero a el estilo de las tomas de ambas pelis, que da esa sensación alegre imaginativa, hasta la música, de repente se me hace algo parecida, la voz del narrador, y además la parte donde Amélie esta en el cine y ve la escena donde Catherine besa a Jim y en el fondo del plano en la ventana esta parado un insecto que da el efecto de meterse en la boca de Cathrine. Sin contar el tótem de los juegos, no quiero decir que sean una copia pero la influencia es innegable y estupenda, bueno me despido aún extasiada.

miércoles, 13 de junio de 2007

TIDELAND



13 de Junio 2007 D.F., extraña y perdida, sin hogar, pero con blog jejeje

"Los niños son invencibles, si los tiras al piso rebotan, estan hechos para sobrevivir"

Hoy recordé a Jelaiza –Rose. Esta será quizás la primera vez que hable de esta película, es decir que habrá, más ocasiones por que la verdad aun no logro procesar varias cosas, empezaré por algo muy sencillo: que chinganearía de peli (jajaja)

Para empezar nada es cierto, nada esta pasando, todo es un juego que tal ves no se detiene.

Jelaiza corre sobre el pasto solar de un sueño, viene cantando la rola que su padre le compuso, algo sobre una flor oscura etc, etc, esta canción es el mito Jelaiza, la fijación de su identidad, el personaje que ella representa en este juego de adultos enloquecidos y decadentes que sólo pueden amar de este extraño modo en el que se lastiman, es el himno de Jelaiza cantado por ella misma. Se detiene en un auto volcado a las orillas de una carretera, dentro de el habitan luciérnagas como hadas, (y es que si yo o cualquiera fuéramos Jelaiza, la única explicación posible es que son hadas), mientras ese temblor rojo, estertor, rugido violento que viene con los trenes, sacude todo dentro del auto volcado, las hadas huyen y Jelaiza grita de emoción, y es como un nudo que se deshace. - Nada que ver con la novela- la cinestecia del libro cobró la forma que de verdad le correspondía, el celuloide.
(no es broma.. más adelante explico)

Algo de lo más inquietante para mí, fue el trabajo de dirección de actores, estamos claros el reparto es genial Jodelle Ferland, Jeff Bridges, Jennifer Tilly, Janet McTeer, Brendan Fletcher especialmente Jeliza, pero .. como es posible, que sea tan buen trabajo, no creo , tiene que ser la dirección de actores, es un personaje que logra una variedad de matices muy difícil, para una niña, no he visto algo así que yo recuerde, es muy convincente, es fantástico pero sin recurrir a elementos fuera de la realidad.

Obviamente no sólo es como se dirigió a los actores, es el montaje... los encuadres, lo que general esta atmósfera de matices tan marcados, que como ya se mencionó antes, el entorno disparatado parte de los mismos elementos reales, y esto me recuerda a mis novios Ionesco y a Bequet, pero a estos elementos reales se les da como una subjetividad de niño.

Cuando eres niño lloras de lo que sea y a los 5 min. te ríes o te distraes con otra cosa, es muy simple, te caes y te levantas.

En fin que a muchos les pareció grotesca, por lo de las drogas, el suicidio, el papá muerto y luego disecado, pero se nos olvida que para empezar todo es un juego. Un juego real.

Algunas veces para soportar ciertas cosas sólo quedan dos formas, enloquecer o jugar.




Diana Juarrod

domingo, 27 de mayo de 2007

Hasta el viento tiene miedo


Intenten olvidar por completo las actuaciones forzadas. El guión es mas bien sencillo, muy claro y sin pretensiones, lo interesante de esta película son las imágenes, los el cuidado casi expresionista de lo encuadres y el juego con las sombras, los sonidos del viento y las ramas, y no tiene efectos especiales que generen ese ambiente de misterio o de horror. Claro que aparecen clásicas situaciones alegóricas al terror (por no decir cliché) como la parte del table, es decir el terror aparece cuando mas vulnerablemente divertidos o apasionados están los personajes, ocupados en algo sexual o travieso que se mezcla con un momento de susto, sin embargo la película, en ocasiones te conduce a suponer lo que esta pasando, no me refiero a que sea predecible, sino la narrativa es estructuralmente clara si llegar a se obvia. El acierto de las películas de misterio y horror radica en la otra parte de la historia, la que ocurre en tu mente, esta cinta lo logra. De alguna manera refleja muy bien la idiosincrasia de su época, el autoritarismo como generador de tensión psicológica, así como el resultado de dicha opresión, como ya dije, muy sencillo. Quizás de alguna forma las secuencias evolucionen de una manera muy calcula y esto es exaltado por el estilo de actuación de esa época (tipo tvnovela), eso le resta toneladas de emotividad, pero contempla un mundo sonoro, visual, y de movimiento psicológico de gran estética, plásticamente es una cinta muy bien cuidada, quizás tanto como una peli de Hitchcok. La dirigió Carlos Enrique Tabeada quien también escribió el guión y se divertía espantando a los actores durante la filmación. Agustín Jiménez hizo un excelente papel de cinefotógrafo y la música de Raúl Lavista esta muy buena. El remake es muy malo mejor vean esta.

Una producción de: Tauro Films
Género: Horror gótico
Duración: 90 min.
Sonido: Monoaural
Dirección: Carlos Enrique Taboada
Guión: Carlos Enrique Taboada
Fotografía: Agustín Jiménez; operador de cámara: Manuel Santaella
Escenografía: Javier Torres Torija; decorador: José Tirado
Maquillaje: María del Castillo
Edición: José W. Bustos
Sonido: Eduardo Arjona, Galdino Samperio y James L. Fields
Música: Raúl Lavista, con el preludio en La menor número 7 y el preludio en Mi menor número 4 de Chopin y la pieza "Blues jazz" de Armando Manzanero

jueves, 17 de mayo de 2007

Re menor



En un barrio de Viena, en un viejo castillo vivía un compositor dedicado a la música fúnebre. Su nombre era Tikov Shlawatoski Tohursonskiev.

El joven músico era alto, magro, de piel verdosa y femeninas manos que por la noche trabajaban limpiando pescado ya que en los últimos años se había vuelto muy pobre y su padre estaba loco.

Comenzó a componer desde niño, cuando el suicidio de su madre lo indujo a vivir en las notas del piano, su fama creció conforme los ancianos nobles morían.

La muerte y el deseo eran sus principales obsesiones, compuso sonatas para sus amigos que aún no morían y una para si mismo pero nunca había escrito nada para el viejo.

Su padre el Marques, fue abusivo, mitómano y perverso, tenía 103 años, lo único que poseía era este cansado y podrido castillo en el que el piano se escuchaba con ecos de ultratumba.

Mientras Tikov (también llamado Tiki) tocaba, el llanto del anciano quebraba las notas y rebotaba en las ventanas oscuras de polvo: señal de que debía de ser a tendido. El pianista suspendía sus ejecuciones para ayudarlo a ir al baño, alimentarlo o conversar con el, cada ves era mas parecido a un niño. Pasaban los días sin que Tiki viera la luz del sol.

Un día nublado como cualquiera, el Marques no despertó. Tiki se encargó de preparar las exequias.

Una vez concluido el trabajo, se sentó frente al piano a componer la melodía más triste del universo, en una noche de indescriptible sufrimiento, terminó su máxima obra “Tocata fúnebre en Re menor”. Amaneció.

El día de los funerales de Marques de Shlawatoski, los amigos se acercaban a dar el pésame y a depositar flores en el féretro. El sacerdote oficiaba con frialdad mientras todos lo miraban con ojos grandes y llorosos.

Tiki comenzó a tocar el piano produciendo un sonido tan trágico que despertó en la mayoría un profundo y desgarrador sentimiento indescifrable, la sonrisa acartonada que escondían pronto brotaba de las bocas inconteniblemente, y de pronto soltaron a reir a carcajadas sin entender el por qué. Mientras tanto el pianista tocaba entregado hasta lo mas hondo, sumergido en la música en las imágenes que pasaban por si mente, en el recuerdo del excelso Marques de Shlawatoski en sus últimos días, es decir, saltando sobre la cama en calzoncillos, o chupándose un dedo del pie, llorando y contentándose tan pronto se le distrajera con algún sonido u objeto curioso, Tiki lloraba al pensar en un tirano que sonreía y dormían tranquilo como un bebe en pañales para adulto. Tiki y el piano resonaba en el eco escabroso del castillo. Los demás no paraban de carcajearse, varios caían al suelo ahogándose de la risa, pero Tiki solamente escuchaba sus dedos sobre el teclado emitiendo lagrimas de risa, mientras él era como un nudo que se desenreda y se va volando sobre las nubes.

Comenzaba la desesperación entre la gente al ver que no podían detener su risa, algunos se habían orinado como el sacerdote que yacía en el piso convulsionando pero el pianista no se detuvo, su alma se fugó quién sabe a qué playas de qué mundos. Nada era lo mismo.

Cuando al fin terminó de tocar la pieza volvió el rostro y notó como todos los visitantes estaban muertos.

Conmocionado y radiante, salió a toda prisa del salón hacia un encuentro con el mundo y nunca nadie volvió a saber de él por esos rumbos.

Diana Juarrod

lunes, 23 de abril de 2007

Regarder la mer



La soledad, ese lugar donde usualmente nos hacemos vulnerables ó peligrosos.

En la película escrita y dirigida por François Ozon, sólo hay un silencio sospechoso como pista de lo que ocurrirá con ésta soledad, sin saltos en el tiempo, ni demasiadas reflexiones, empezamos a ser sumergidos en una extraña paz ilusoria.

En mirando el mar tenemos dos personajes aislados casi fugitivos, que se encuentran gracias a la natural atracción entre los opuestos, entre el altruista y el necesitado, entre la victima y el victimario, entre ell poderoso y el desposeído etc. Hablo del tipo de paradoja que ocurre cuando hay una relación peligrosa buscada por el mismo personaje en paligro, esto me recuerda a la obra de teatro escrita por Oscar Liera llamada “Dulces compañías” donde se plantea esta situación de soledad en la que el personaje (ya vulnerabilisado por esta necesidad de un acompañante) se exponga a ello conciente del riesco pero con cierto con cierto tipo de placer.

Sasha Hails (Sasha) mira el mar junto a su bebé y aunque su marido esta próximo a volver, ella esta sola, entre la paz y el vacío que produce una vida estable, entonces acepta dar alojamiento a una desconocida, Marina de Van (Tatiana), en su casa más que por un gesto altruista, por una suerte de seducción.

Pero quién es esta mujer (Tatiana) pálida y dura con el rostro enmarcado de negro… por cierto que la fotografía esta hecha por Yorick Le Saux, en una parte de la película como ya mencioné, la cámara es hostigantemente cerrada, intimista (en cuanto a close up), y el rostro de la asesina pareciera flotar en un fondo negro. De dónde salió esta mujer igualmente sola, que representa la contra parte: la vida en movimiento, sin establecerse en ningún sitio tal vez huyendo, buscando quien sabe qué, no es lo que importa, lo importante aquí es el choque, el encuentro de la sensualidad a través de lo que más se odia y en el fondo también se desea. En esta película el final no podía haber sido distinto, era una consigna, veanla.

diana juarrod

Producción: Fidélité Productions, Local Films, Olivier Delbosc, Nicolas Brévière, Marc Missonnier; Francia, 1997

Dirección: François Ozon

Guión: François Ozon

Fotografía en color: Yorick Le Saux

Música: Eric Neveux

Edición: Jeanne Moutard

Duración: 67 minutos

lunes, 16 de abril de 2007

miércoles, 21 de marzo de 2007

Pero si yo no soy un pitoniso (charla con Felipe Cazals)


Villahermosa Tab.

-Si yo no soy un pitoniso- dijo, pero eso es lo que dicen siempre los pitonisos. Era sábado 28 de septiembre del 2006, alrededor de las 9:30 AM, el cielo parecía haberse roto tan violentamente como para hacer llover algunos lagartos, cuando entré a paso veloz por la puerta giratoria del Hotel Camino Real y Él estaba esperando en el pasillo. Apenada por la hora retrasada en la que estaba llegado, me acerqué y lo saludé, entonces dijo –llevo rato esperándolos, ¿y tu amigo? ¿puedes comunicarte con él?- movía la cabeza en señal de reprobación, vi que era mayor de lo que había imaginado, también más alto y pálido, usaba bigote y un sombrerito amigable. Yo traté de disculparme –Mire Don Felipe, la lluvia, el trabajo, los taxis- y era cierto, por nada caía un meteorito en medio del camino para impedirme llegar a la gran cita -!Puta madre quedamos a una hora¡- Fue en ese momento cuando para mi perdió ese halo solemne e impersonal que hasta el momento llevaba nuestra interacción, pero lejos de incomodarme u ofenderme le di la razón porque además la tenía, nos había citado a las 9:00 AM, estábamos programados, había destinado un tiempo para charlar con nosotros entre otras tantas actividades que tenía programadas (o talvez sólo quería darnos una lección, nunca lo sabré, fue algo terrorífico y divertido a la vez), mi compañero llegó.

Nos llevó a un pequeño comedor en la parte de arriba del hotel, un piso alto y ya calientitos con un café después del sutil regaño, nos dispusimos a charlar. Le preguntamos sobre su punto de vista respecto a las oportunidades en el país para los jóvenes que desean convertirse en cineastas, a lo que él respondió -la oferta de cineastas en México es absoluta, y la demanda en cambio, es nula, por lo tanto salir de una escuela con alta reputación como el CUEC o el CCC, no te garantiza que se pueda ejercer. El tratado de libre comercio es una cosa que está matando al cine mexicano, de cada 100 películas que se exhiben solo unas 5 son mexicanas, este año sólo 14 películas mexicanas de 20 pudieron exhibirse, para el próximo año se esperan 50, además les dan únicamente una semana más o menos de exhibición y las ponen entre Superman y El Hombre Araña. Antes existía un subsidio del gobierno con el cual los que participábamos en una filiación podíamos terminar de financiar proyectos como Las Poquianchis, El Apando o Canoa, pero Margarita López Portillo lo quitó y se abrieron las puertas a la dictadura del monopolio que ya conocemos, ahora es realmente difícil sobre todo en cuanto a la exhibición-

Me di cuenta que sus palabras me resultaban realmente duras pero no hostiles, ya no parecía hermético ni distante, era muy afable y olía como mi abuela, pero seguía siendo duro y eso fue algo reconfortante porque entonces tenía la congruencia que yo esperaba entre el contenido rudo, lacerante, descarnado de sus películas, y su persona.

Felipe Cazals Siena nació el 27 de junio de 1937 en Guéthary, Francia, localidad de la frontera franco-española, cuatro meses mas tarde fue registrado en Zapopan, Jalisco. Sabe galopar caballos. Sus películas favoritas son “Roma ciudad abierta” de Rosselinni y la mexicana “Vámonos con Pancho Villa” Estudió cine becado en el Insitote Estudes Cinématographiques de París. Siempre ha dirigido en México y lo más fuera que se ha ido es a coproducciones con España por ejemplo. De sus películas más trascendentes están El Apando (la historia de tres reclusos), Canoa (sobre unos jóvenes excursionistas que fueron linchados en un pueblo por una confusión), Las Poquianchis (que habla sobre la trata de blancas y problemas agrarios), Los motivos de Luz (de una mujer que mata a sus hijos) todas estas basadas en hechos reales y la última que ha realizado Se llama las vueltas del Citrillo, estas películas se exhibieron gratuitamente dentro del marco del Festival CEIBA con m0tivo de la entrega del Premio: “La sabia del Edén” y es un pecado no haberlas visto (para los que no aprovecharon), y que al menos un solo maestro de los que me dan en la UJAT haya mandado a verlas o mínimo invitado a verlas.

Este estilo de cine marco los 70´s junto con otras cintas de Ripstein y Hermosillo por ejemplo y guionistas como Tomas Pérez, Turrent, José Revueltas, Xavier Robles, etc., que a través de una ficción documentaban una realidad que aun es vigente según veo, algunos incluso lo llamaron irónicamente “el neorrealismo mexicano” -estábamos hartos de los melodramas de Marga López donde una prostituta se vestía de gente decente los domingos para visitar a su hija en el internado de monjas, !ya no más¡, dijimos, ser prostituta no es un juego ni una aventura, no se hablaba de las condiciones infrahumanas de los daños psicológicos, de las niñas robadas, de las agresiones físicas y morales a las que algunos individuos nunca más pueden reponerse- nos comentaba respecto a la película de las Poquianchis.

Felipe Cazals nos comentaba que su tipo de cine lastíma los sentimientos de la clase media pero en cambio es bien comprendida por sectores segregados, en cualquier caso provoca conmoción, sus obras no pasan desapercibidas. Comenta que cuando Su amigo Gabriel García Márquez que en ese entonces era un jovencillo leyó el Guion de el Apando le vaticinó poco éxito popular y que sólo le iba a gustar a sus amigos, y lo que ocurrió era que la gente se paraba emocionada a aplaudir a gritar, a insultar a personaje miserable de la pantalla y el cine se llenaba a reventar de pura raza y tuvieron que abrir otra función más tarde, -los éxitos no se planean- agregó con una amplia sonrisa.

Estas películas se enfocan en lo más grotesco de nuestra cultura pero, ¿por que fijarse en ésto? porque es real y porque nadie lo quiere ver -el espectador no se equivoca, el arte llega primero a las vísceras luego a la mente, cuando uno ve una película y dice: ésto se parece a algo que me duele entonces vale la pena-.

Cuando le preguntamos que pensaba del cine en video dijo que le parecía un juguetito con muchas limitaciones aún, el considera que nada ha superado la fuerza del formato de 35 milímetros en celuloide, que aún no se termina de explotar al máximo sus capacidades, nos aconsejó como videastas que somos, que hagamos muchos cortometrajes en video hasta que nos hartemos del video y sus limitaciones, que veamos muchas películas y ante todo que lo más importante de un film es su contenido y su sinceridad.

Para finalizar le pedí que firmara mi libro de “Historia Mundial del Cine” de Geoge Sadoul y me dijo –Ey ese fue mi maestro-

diana juarrod

TAJU

TAJU

I

Pon esto sobre la tarde

como pan acartonado

Humedécelo con saliva

Trágalo despacio

Deja que el aroma de este lugar

aniquile al fin tus ideas

Ahora son cadáveres apilados en los pasillos del mundo

Comete tu corazón

la carne seca de tus ojos

y esconde bajo la almohada los planos para el incendio

de estas paredes tontas

de este foso común para los sueños



II Hermosos árboles estúpidos

¿Que es esta calma?

Laguna mental

a fuerza de ocio y cigarrillos

Éste muro parlante frente a mí

ésta facha de irresponsable inconforme

Éste veneno para las hadas untado en las libretas que uso

en los plomos que me dictan y escribo


III Caminar a la universidad

El pavimento está más gastado que ayer


“un día a la vez”

sigue destruyendo mis oídos

amoratando mis ojos

haciendo agujeros en mis zapatos

Aquí se deshace el mundillo bajo un sol mantequilla

me derrito

gasto el pavimento

y este poema

me lame el rostro y se va

soy el residuo agridulce que lleva en los bigotes

Me ha convencido

este poema y yo nos vamos al cine




IV

Si no te gusta

Vete

Enrólate en el fondo de una botella

y lánzate al mar




diana juarrod

Sobre el Lobo estepario y el ángel exterminador


No todo lo que muerde es lobo, no toda la tristeza es aburrida o suicida, siempre de alguna manera debemos aceptarla disfrutarla reírnos de ella, y tener la suficiente víscera para volver a recorrer los infiernos de uno mismo, por que eso es la vida, y lo mejor es que no se trata sólo del infierno, es la diversión, la plenitud, la risa vacía, la música clásica, el jazz y el reguetón, la fiesta, el antro, los conciertos, las mal pasadas, la decadencia, y la salud, levantarse temprano, trabajar, estudiar y comer sano.

Existe más de un tipo de amor, sexual, espiritual, platónico, imposible, real, etc, comprometido, sin compromiso, o donde no se sabe. El ser humano no sólo es humano y lobo, humano y mono, humano y conejo, es pájaro, bicho, reptil, etc. El humano no es sólo civilizado y burgués, es asesino, bailarín, racional he irracional. Una afirmación a la vida es más que “soy positivo, soy positivo” es aceptar, conocer, reacomodar las múltiples caras del interior, y sufrir y ser feliz, es perderse a uno mismo y encontrarse de nuevo, redescubrirse todo el tiempo, inaugurarse a uno mismo, disfrutar de este proceso. Hace unos días golpee a una de mis amigas por que me tenía hasta la madre con sus pederas, y descubrí que en mí también había algo de lobo y que puedo sentirme culpable de lo que hizo o también puedo favorecerlo, pero no, sólo lo dejaré ser, además, tengo un murciélago, un conejo, una libélula, una luciérnaga, un dragón, un alquimista, y un cartero, un pintor, un cineasta y un taquero, por quien velar, incluso aun tengo una teibolera a quien buscar.

La culpa es algo cursi, patético en algunos casos, para los que nos gusta la sufridera y andamos por ahí dispuestos a flagelarnos de por vida, pobres burgueses descarriados (diría Tomas Man) con nuestras ridículas manías, de quedarnos bardados en lo mismo durante una eternidad, y como en el Ángel exterminador no sabemos como es posible que la salida este ahí y no seamos capaces de salir, nos desquiciamos al ver como el mundo se peina la parte de enfrente y se deja enredada la parte de atrás.

Frente al espejo me bese en la boca sintiéndome narciso, pero me atendí de marcharme a tiempo a besar otras bocas, y a dejar de buscar en las otras bocas al mía, y como es de esperarse, de todos modos esperar, que el ser que en su boca llava mi boca vuelva cambiado después de ser tantas otras bocas, suena enredado, pero a los que nos late la sufridera no nos gustan las cosas que fluyen, apretamos demasiado el pescuezo de lo que llamamos lobo, un ser humanamente imperfecto (obviamente por ser animal), y lo hacemos, antes de aprender a bailar, a cantar y coquetear con lo vano.

Llenamos el mundito de formulismos y recetas, no somos prácticos, y no me refiero al enfoque positivista gringo que es el extremo de otra ranciedad: el funcionalismo, si no de que procuramos no ser felices, o al menos serenos, o al menos inmorales, y nos sentimos doblemente, triplemente, morales, entre los escrúpulos, los “anti-escrúpulos” y la borregada.

En realidad todo esto esta lleno de humor, la risa de los inmortales, según Herman Heisse, es la misma la risa de Buñuel; ya lo escucho carcajearse, como eco implícito en su película el “ángel exterminador”, burlarse de lo valores de la burguesía de su tiempo y su europa (de la cual seguimos siendo herederos), el horror por lo grosero, lo violento y lo apestoso, y el ser humano es también grosero, violento y apestoso, negarlo es una negación a si mismo, sin embargo la negación es algo que nos viene implícito en la cultura (hablando desde la perspectiva occidental, americana, mexicana) todos venimos de roma y el judeocristianismo, no hay salida.. aprendamos a tolerarlo, a vivirlo y burlarnos de él, sin cometer el error (como dice Konchalowsky en una entrvista) de pensar que los valores occidentales son universales.

Por ello con la misma libertad con que mi bien apreciable (y no es sarcasmo realmente la aprecio) amiga arruina mis momentos de pasarla chido con los cuates, así me violento, es más ¡viva la violencia!, aunque francamente espero que no ocurra de nuevo, -notan la contradicción-

Sí, es contradictorio y no, no dejaré que se repita, porque como dice el lobo estepario, la violencia es chida, pero no todo es sufridera y como dice el Ángel exterminador, hay que saber mudarse a tiempo de un lugar común a riesgo de permanecer atrapado ahí hasta sentir el hedor de la muerte.

Ahora huyo de este artículo a riesgo de quedarme atrapada en él y no terminarlo nunca.

diana juarrod