lunes 28 de julio de 2008
Primera muestra de cortometrajes. Planetario Tabasco 2000. 11 y 12 de Septiembre
Participa. Lleva tu material a las instalaciones del planetario que no exceda los quince minutos antes del 20 de agosto. (cortometrajes, animación, capsulas documentales, etc.)
jueves 26 de junio de 2008
Ejercicio sobre una piedra

Para un oso feroz de la ciudad
Piedra
Pedro sembró una piedra morada en la esquina trasera de su patio, la enterró porque pensaba que había muerto y sólo así podría generarse otra piedra parecida, él interpretaba las cosas de una forma excesivamente literal. Cuando su mamá le explicaba que las nubes recogían el agua del mar, él imaginaba millones de cubetas de plástico que bajaban a recoger el agua, hasta quedar de nuevo ocultas es esa sustancia esponjosa de la que se hacen las nubes. Cuando los mayores le advertían que se estaba pasando de la raya, de inmediato se ponía a buscar desesperadamente donde quedaba esa raya. Cuando su padre, después de haber huido al extranjero, le preguntó vía telefónica si lo echaba de menos, el respondió que no, porque si lo extrañaba mucho ¿cómo podría echarlo de menos?, tiempo después se arrepentiría de esa forma de estructurar sus ideas.
Sembró la piedra porque le tenía mucho cariño. A esa edad se encariñaba fácilmente con todo, una corcholata, un pollo de plástico, una piedra morada. La había encontrado bajo la cama de su mamá, donde solía esconderse y fingir que estaba muerto, porque para él morir era como ser sembrado, nada más que con personas y otros seres vivos. Así comprendía de “para que nacieran algunos tenían que morir otros”, como decía su padre mientras limpiaba la cuerno de chivo. Fingir estar muerto resultaba divertido, sobre todo cuando sus padres tenían sexo y los resortes le picaban la espalda; Pedro por intuición decidía no salir de ahí, hasta que terminara el alboroto.
Lo acompañaba a todas partes dentro del bolsillo. Disfrutaba tener la piedra en su mano, luego sacarla por la ventanilla polarizada del auto y sentir miedo al estar apunto de perderla; ella también gustaba de la adrenalina, siempre encontraba la forma de golpear a alguien, como el día en que por primea vez llegó a la casa; la piedra saltó desde la calle, entró por la ventana y golpeó la cabeza de su padre, después se escondería bajo la cama y eso sólo podía hacerlo una piedra viva.
Pedro también era una piedra, no una de las que se hunden pronto o de las que reverdecen con la lluvia, era una de esas piedras viajeras y saltarinas que tienen que ver con suelas de zapato y llantas de camioneta, de esas piedras que corren sobre el agua. Quizás por eso amaba tanto a esta piedra morada y sufría con su muerte.
La piedra murió un día en la escuela cuando después de habérsela tragado logró recuperarla en secreto, asearla y jugar con ella hasta que alguien le dijo que las piedras no hablaban, pero él estaba seguro de que esta piedra sí, la piedra no respondió nada, así que dedujo su muerte y la enterró.
Meses después supo que las piedras no morían así como así y que la luna era una gran piedra; corrió a desenterrarla pero no la encontró, por algún motivo nunca podía encontrar lo que enterraba y así dejó de hacerlo.
Ahora que Pedro, después de muchos años, regresa a casa de la piedra, es un tipo silencioso y con ojeras. Como las piedras la única forma que encuentra de hacer ruido es al chocar con algo, sólo que Pedro choca en forma de impacto de bala, de puñetazo asertivo, o simplemente en forma de frase breve y bien construida que revele más que nunca su lucidez.
Pedro camina por el pasillo, se detiene junto a la ventana y algo lo golpea en cabeza.
Pedro sembró una piedra morada en la esquina trasera de su patio, la enterró porque pensaba que había muerto y sólo así podría generarse otra piedra parecida, él interpretaba las cosas de una forma excesivamente literal. Cuando su mamá le explicaba que las nubes recogían el agua del mar, él imaginaba millones de cubetas de plástico que bajaban a recoger el agua, hasta quedar de nuevo ocultas es esa sustancia esponjosa de la que se hacen las nubes. Cuando los mayores le advertían que se estaba pasando de la raya, de inmediato se ponía a buscar desesperadamente donde quedaba esa raya. Cuando su padre, después de haber huido al extranjero, le preguntó vía telefónica si lo echaba de menos, el respondió que no, porque si lo extrañaba mucho ¿cómo podría echarlo de menos?, tiempo después se arrepentiría de esa forma de estructurar sus ideas.
Sembró la piedra porque le tenía mucho cariño. A esa edad se encariñaba fácilmente con todo, una corcholata, un pollo de plástico, una piedra morada. La había encontrado bajo la cama de su mamá, donde solía esconderse y fingir que estaba muerto, porque para él morir era como ser sembrado, nada más que con personas y otros seres vivos. Así comprendía de “para que nacieran algunos tenían que morir otros”, como decía su padre mientras limpiaba la cuerno de chivo. Fingir estar muerto resultaba divertido, sobre todo cuando sus padres tenían sexo y los resortes le picaban la espalda; Pedro por intuición decidía no salir de ahí, hasta que terminara el alboroto.
Lo acompañaba a todas partes dentro del bolsillo. Disfrutaba tener la piedra en su mano, luego sacarla por la ventanilla polarizada del auto y sentir miedo al estar apunto de perderla; ella también gustaba de la adrenalina, siempre encontraba la forma de golpear a alguien, como el día en que por primea vez llegó a la casa; la piedra saltó desde la calle, entró por la ventana y golpeó la cabeza de su padre, después se escondería bajo la cama y eso sólo podía hacerlo una piedra viva.
Pedro también era una piedra, no una de las que se hunden pronto o de las que reverdecen con la lluvia, era una de esas piedras viajeras y saltarinas que tienen que ver con suelas de zapato y llantas de camioneta, de esas piedras que corren sobre el agua. Quizás por eso amaba tanto a esta piedra morada y sufría con su muerte.
La piedra murió un día en la escuela cuando después de habérsela tragado logró recuperarla en secreto, asearla y jugar con ella hasta que alguien le dijo que las piedras no hablaban, pero él estaba seguro de que esta piedra sí, la piedra no respondió nada, así que dedujo su muerte y la enterró.
Meses después supo que las piedras no morían así como así y que la luna era una gran piedra; corrió a desenterrarla pero no la encontró, por algún motivo nunca podía encontrar lo que enterraba y así dejó de hacerlo.
Ahora que Pedro, después de muchos años, regresa a casa de la piedra, es un tipo silencioso y con ojeras. Como las piedras la única forma que encuentra de hacer ruido es al chocar con algo, sólo que Pedro choca en forma de impacto de bala, de puñetazo asertivo, o simplemente en forma de frase breve y bien construida que revele más que nunca su lucidez.
Pedro camina por el pasillo, se detiene junto a la ventana y algo lo golpea en cabeza.
Diana Juárez
Etiquetas:
cuento
sábado 21 de junio de 2008
El frìo de mis amigos

Me congela el frío de mis amigos
tristes como la muerte de una mascota
como una mañana sin abuelo
azulinos y de mirada larga
con un patita enferma y un cascabel
Mis oídos aprendieron
el metal de sus voces
el ritmo entrecortado de las historias
cuentos sobre pájaros de papel
que vuelan hacia atrás de la infancia
tristes como la muerte de una mascota
como una mañana sin abuelo
azulinos y de mirada larga
con un patita enferma y un cascabel
Mis oídos aprendieron
el metal de sus voces
el ritmo entrecortado de las historias
cuentos sobre pájaros de papel
que vuelan hacia atrás de la infancia
Etiquetas:
poemas
miércoles 7 de mayo de 2008
Entrevista imaginaria con "el chico más feo de la escuela"
¿Por qué te decían así?
Cuando era más joven tenía muy mal carácter, además me sentía espantosa, evitaba a todo el mundo, era casi una transparencia para mi familia y mis compañeros, hasta que me empezó a gustar un tipo realmente bobo de la escuela, y ocurrió que un día papá riñó conmigo, en ese entonces no tenía discusiones con papá por que yo no le respondía, sólo me desquitaba haciendo alguna cosa loca y ese día se me ocurrió vestirme de hombre, ese mismo día en la calle coincidí con el tipo primero no me reconoció y yo seguí de largo, luego me abordó y me presentó a su novia, que también me gustaba, se fueron sonrientes y amables los dos nefastos, luego deprimida me metí a un bar donde por mi vestuario me hice amigos de color, ese día me divertí mucho. Al día siguiente los dos nefastos ya habían difundido la historia, y creo que fue cuando comenzaron con el apodo, por personas así siempre fui inadaptada y antipopular, pero esta vez no me molesté, decidí teñirme el cabello de naranja. Recuerdo que ya me gustaba el alcohol y los bares de música negra, no usaba (ni uso, ni usaré) maquillaje, y por supuesto empecé a decir lo que pensaba con excesivo cinismo. Me pareció divertido ser así, y ya no lo pude evitar. Me enorgullecía ese renombre.
¿Cuales son dos cosas sencillas de la vida que más te gusta hacer?
Dormir y caminar.
¿Como fuiste inducida a la música?
Es irónico pero lo hicieron mis padres Seth y Dorothy, en especial Doroty, le gustaba cantar, alguna ves perteneció a un coro y todo, a ellos les gustaba la música clásica, la música sacra, pero también escuchaban polka y blues son un poco extremistas.
¿Quienes han sido tus influencias y tus músicos guía?
Influencias musicales serían… blues, soul jazz y rok and roll, pero más el blues. Músicos Bessie: Smith, Odetta, Leadbell, Otis Redding, Tina Turner y Etta James.
¿Porque dejaste de pintar?
No dejé de pintar, pero pinto canciones ahora, es casi lo mismo pero en vez de verse tiene sonido, confío más en mis oídos que en mis ojos.
¿Como te llevas con tu familia?
Mi familia se pregunta porque rayos no me abortaron cuando aun era el momento, a veces pienso que se culpan de ser tan morales como para no haberlo hecho, no pudieron evitarle al mundo una catástrofe como yo, (ríe) sólo me queda bromear al respecto, la verdad, he quedado muy mal con ellos, ahora sé que definitivamente no puedo complacerlos, ellos me desconocen, a veces los busco pero ellos quieren creer que estoy muerta, quizás lo esté, cuando regrese a Port Arthur ellos se fueron de ahí antes de que yo llagara, eso fue muy deprimente pero en fin.
¿Cual es tu golosina favorita?
Calaveritas de azúcar, me recuerdan el festival de Monterrey, es una golosina con algo místico.
¿Como alcanzas ese desborde emocional al momento de interpretar una rola?
Cuando uno sube a un escenario por muy sencillo o grande que sea, uno es como un nudo de hilo y mientras cantas ese hilo se desenreda, todo va adquiriendo una armonía de tal modo que a veces pienso que estoy haciendo el amor con todas esas personas, aunque no puedes ver a ninguno por que las luces no te dejan ver nada, sabes que están ahí pero no sabes quienes son, pareciera que todos te ven pero tu no puedes saberlo, sólo quieres compartir la fiesta con ellos hacerles el amor con música, y eso anula todos los pensamientos y sólo puedes sentir. Al final del concierto simplemente regresas solo a casa.
¿Practicas algún tipo de ejercicio vocal para mantener y mejorar tu calidad de interpretación?
Claro, sobretodo para no cansar mi voz, por que todo es muy duro, pero por algún extraño motivo mientras más canto menos me canso, quisiera seguir y seguir, por que me llena de energía y de libertad, por unos momentos dejas de ser en juguete del dolor y se convierte en tu instrumento, eso es en el plano emotivo en el plano vocal sólo es de resistir de contener y afinar para que no explotes en mil pedacitos.
¿Puedes hablarnos de la canción little girl blue?
Esa es una canción muy triste, pero tranquila, esa canción es como si te hubiesen inyectada todos los antidepresivos existentes para que puedas bajar al inframundo y sentarte a lado de alguien que sufre mucho. Esta es una canción de empatía, de comprensión, me gusta mucho porque no consiste en regodearse en el dolor personal, si no en tender un puente hacia aquello que evadimos, tener la fuerza para ver lo que hay ahí, ser compasivos, identificarnos.
¿Estas satisfecha como lo que haces en tu carrera de músico?
Pues un poco, pero tengo que admitir que no voy al paso que quisiera con mis proyectos, he descartado o postergado muchos, si por mi fuera no pararía nunca pero admito que también que las drogas me aceleran un poco, (se carcajea) debo ser paciente.
¿Como construyes la letra de tus canciones?
Las escribo a partir de los sonidos, como una mancha que se extiende en la hoja, y así después descubro que la letra siempre se adapta al sonido y le da forma. En pocas palabras no tengo ningún sistema específico, pero creo me dejo llevar por los sonidos y las emociones que me provocan estos sonidos.
¿Que experimentos musicales te gustaría realizar?
Me gustaría hacer un poco más de Rock, y emplear más la locura del jazz, pero estoy buscando el modo. Me gustaría seguir con la línea del blues pero introducir sonidos industriales, es una idea un poco rara de hecho tendría que hacerlo para poderme explicar, ya lo escucharas un día de estos.
¿Cual es tu película favorita?
Jules et Jim de Truffaut. Es como la historia de mi vida pero no se como pudo el saberlo
¿Que piensas de los hombres en general? ¿Te gustan los hombres?
Son una basura adictiva, (se carcajea), bueno, uno no puede vivir sin ellos, además están en todas partes y a veces no sé porque quieren dominarlo todo, hombres y mujeres tenemos nuestras diferencias pero no puedo negar que los mejores amigos de mi vida han sido hombres y hombres negros, desafortunadamente si me enamoro de ellos no funciona, pero los hombres en general pueden ser amigos hermanos, incluso padres, cuando uno no tiene como en mi caso, los hombres son graciosos, tiernos y animales, sólo que tuve un amigo que pensaba lo mismo de las mujeres, es cuando empieza el conflicto, me gustan pero creo que ninguno puede entregarse totalmente a una mujer y menos si es como yo. Los hombres me han herido mucho, empezando por mi padre, auque yo los ame siempre logran lastimarme por eso no puedo tener sexo con alguien que no pueda ser mi amigo.
¿Que cosas buenas sobre los hombres de los 60 s te gustaría que no cambiaran?
Nada, siento que los hombres de los 60 s están traumados, confundidos, conflictuados, no pueden diferenciar entre la ignorancia y la inocencia, entre el morbo y la curiosidad, quieren ser libres y modernos pero pierden de vista lo elemental, lo natural, y les molesta que las mujeres les apliquen su propia filosofía a ellos. Disfrutan el cambio de dinámica de la mujer pero no lo asimilan, creen que no altera sus vidas pero si lo hace y quizás en el futuro se aclare el asunto, y la propia necesidad modifique la dinámica masculina por una más equilibrada y sincera.
¿Te gusta ser mujer?
No, envidio la libertad que tienen los hombre para moverse en el mundo, sin necesidad de estar tan expuesto a la idiosincrasia y a los peligros, pero a pesar de todo yo he tomado a golpes esa libertad, quizás no fuese tan radical en mi forma de ser si el mundo fuese más flexible con las mujeres, pero se que eso no va a suceder así que no me importa. Pienso que me gustaría no menstruar, sin embargo debo aceptar que disfruto mucho siendo una bruja, es más complicado y original que ser hombre, y resistes el
dolor con más filosofía. Yo también quiero la igualdad entre hombre y mujeres, pero sin alejarme de lo elemental.
¿Te gustan las mujeres?
Por supuesto, los medios piensan que soy heterosexual porque siempre me arden los hombres, luego mis amigas me consuelan o me consienten y es cuando las lesbianas dicen que soy lesbiana, mis amigos piensan que soy bisexual, pero yo sólo sé que soy Janis Joplin y necesito hacer el amor.
¿Tu libro favorito?
Historia del ojo de Georges Bataille
¿Te gusta la vida?
Muchas veces cuando en lo retorcido que es el mundo y lo retorcida que puedo llegar a ser, pienso que sería mejor morir, sin embargo me gusta tanto la vida que sólo trato de tener paciencia de aguantarme esas ganas de volar desde un edificio, y lo soporto porque me gusta mucho la vida, entonces está siempre la música para mí, y la diversión y un par de cervezas con los amigos, cantar, viajar, dormir, comer algo rico, gritar, carcajearme.
La vida no es un lugar vil que deba liquidarse, yo no pienso que sea algo patético, pero tengo historias tristes que contarles, y vivo en una sociedad pragmática, moralina, que debe ser sensibilizada. Si hay algo que temo es perder la vida, porque me gusta mucho, pero dudo mucho de mi instinto de conservación.
¿Qué opinas de la muerte de Jimy Hendrix?
...Sólo diré que no entiendo su muerte, y me asusta.
¿Que cosas te gustaría hacer antes de morir?
Sólo quiero terminar el nuevo disco Pearl. No sé si tiene mucho caso hacer planes para el futuro, hago justo ahora lo que siempre he alucinado, lo que más me gusta, y lo que puedo hacer, puede decirse que vivo al día.
¿Después de un concierto como haces para recuperar la serenidad después de desbordarte emocionalmente de esa manera? ¿Te mal viajas cuando cantas cancines tristes?
Cuando termino mi cuerpo esta triste, pero mi espíritu sigue cantando, sólo que nadie puede oírlo, eso me da energía para respirar agitada y sonreír, aunque también me hace sentir un poco sola, pero en el momento me desgarra sentirme tan eufórica.
¿Donde compraste esos lentes redondos?
En un bazar de cosas usadas, pertenecían a un viejito que acababa de fallecer.
¿Crees en el amor?
Existe, una vez lo vi pasar corriendo y dar vuelta en la esquina, y así perdí la visión práctica de la vida. Ahora encuentro señales o rastros de amor en las cosas que hago y en las cosas divertidas que me rodean, por lo mismo encuentro desamor, y entre más desamor, más certidumbre del amor tengo.
¿Quienes son tus amigos?
Mis amigos son los dedos de mis manos, de mis pies y los cabellos de mi cabeza, son los poros de mi cuerpo, es decir son muchos, demasiados, sería injusto jerarquizar, es un merito grande quererme puesto que a veces pienso que por cada uno de ellos hay diez que no me toleran, son muchos y no puedo llevarlos a todas partes, y siempre estoy extrañando a alguno, algunos como Jimy Hendrix telefonean desde el más allá, de vez en cuando. Hay amigos que aun no conozco, como todo aquel que ame la música.
¿Te afecta ser famosa?
Si me afecta, pero todo me afecta.
Sin prejuicio alguno, ¿cuales son tus Drogas favoritas y por que las consumes?
Es extraño que responda esto pero lo haré. Antes probé las anfetaminas, me hacían mucho daño, tienen muchos químicos y no me drogo para morir sólo para tener un poco de paz, entre más naturales sean, son más caras pero son mejores, menos dañinas y menos adictivas, como la cocaína y la heroína, sé que pertenezco a una generación que apenas experimenta con esto tan mal visto en la sociedad, tal vez resulte mal pero corro el riesgo porque no sé como algo que se siente tan bien, y siendo de buena calidad, puede ser malo.
¿Debe un artista aferrarse a ser congruente con sus ideas a pesar de que estas puedan matarlo?
La congruencia no importa mucho para mi pero la sinceridad si es muy importante, no me importaría contradecirme en algo porque cambie de opinión, sería honesta, por la honestidad para conmigo misma si me dejaría llevar a la muerte, aunque creo se capaz de morir intencionalmente.
¿Cuál es la responsabilidad de un artista tan popular para con los jóvenes de su edad?
Sensibilizarlos, motivarlos a que se expresen, a que sean adultos tolerantes y libres, que sean ellos mismos y crean en sus ideas sin importar que les llamen el chico más feo de la escuela, es lo único que podría yo enseñar, sin embargo no me considero una gurú o una guía., sólo me expreso, soy yo misma, doy lo mejor de mí en cuanto a la música, y pienso que los vicios, el dolor y el arte a veces coinciden, pero no están en diálogo, ni dependen mutuamente, para lograr algo valioso. No existe ninguna responsabilidad, aunque podría uno asumirla depende del artista.
La música de Janis Joplin ha llegado a lugares nunca antes imaginados se te escucha en argentina en Japón, India, México, Alemania, ¿Cómo te sientes al respecto?
Me gusta saber que puedo compartir lo que hago con otros que tal vez nunca conozca.
Janis Joplin ¿eres feliz?
Depende, admito que soy voluble, pero me divierto mucho, la felicidad es un asunto peligroso si se idealiza, simplemente se es o no se es, en un momento o en otro, si se quiere o si no se quiere, dichosa no soy, vivo angustiada, frenética, acelerada, eufórica, a pesar de todo, cuando hago música hasta la tristeza me hace feliz.
Además de las fiestas de amor, el ácido azul y el rockandroll ¿Que te gustaría que no se perdiera de los 60 s?
Las calaveritas de azúcar, y todas las expresiones culturales del mundo, sería patético que todo en el mundo se volviera uniforme.
Gracias Janis ¿puedes firmar el tatuaje tuyo que tengo en la espalda?
Con gusto
viernes 18 de abril de 2008
2406

2046
Pero,cómo puede alguien enamorarse de un androide, -pasa todo el tiempo- dijo el hombre encargado del tren que lleva hacia el 2046, más tarde, en la zona más fría del viaje, yo abrazaba a mi androide asistente.
El sujeto tenía razón, siempre estamos enamorándonos de androides, o de personas que no pueden querernos. De estas cosas habla la novela futurista de Chow Mo-wan (Tony Leung) en los años 60 y tantos, protagonista de la película “2046”.
Esta película francamente existencial, fue dirigida por Wong Kar-wai. En el 2004. Habla de un escritor y periodista que vuelve a una habitación, la 2046, de un hotel en Hong Kong, en memoria uno de sus amores irrecuperables, donde comienza su novela decienciaficción 2046, que más que un viaje hacia el futuro es un viaje hacia el pasado, una historia futurista formada de recuerdos especialmente amorosos.
De las cosas que me encantan de esta peli además de la música, los diálogos y el argumento, a demás de ese algo de la “Nouvelle Vague” y de Fast Binder, y el diseño de arte retro futurista, es la composición fotográfica de Christopher Doyle, hay objetos que se van superponiendo de manera que cierran el campo visual hasta cierta área de la pantalla donde ocurre la escena, como si viéramos a través de un túnel o como si fuéramos un ojo espía.
Pero volviendo a la novela: hay una parte en la que la androide deja de responder al protagonista, el encargado del tren que lleva al 2006 le explica que – cuando la androide ha viajado mucho empieza a sentir agotamiento, si quiere sonreír la sonrisa tarda mucho en llegar, si quiere llorar las lagrimas llegan hasta el día siguiente-, el viajero supo que un androide con sentimientos retardados responderá cuando sea demasiado tarde. -No sirve de nada encontrar a la persona indicada si el momento no es el adecuado- así el protagonista siguió su viaje rumbo a un somnoliento futuro en el 2046.
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cine
sábado 22 de marzo de 2008

Descofigurada
Hanid era una niña muy feliz que vivía en las playas de la luna, su cabello morado peinado con rastas estaba quemado por la sal del mar. Se arrojaba sobre la arena para caer sobre esa granulosidad blanca poco densa de la luna y dejarse azotar por el vaivén de olas que fluían como el mercurio, desprendiendo gotas que se quedaban suspendidas en el espacio.
Hanid vivía sin una sola preocupación en el viejo mundo de los Arcontes, seres albinos, con facciones de lechuza, grandes y toscas alas, sus cuerpos eran lampiños, solamente los de sexo femenino poseían una vellosidad transparente en la cabeza. En cierto modo, eran hermosos. Pero Hanid no tenía alas, ni su cabello era fino y blanco, no sabía usar el arco y sólo estaba ahí como escupida por el destino, como venida desde el espacio de un lugar desconocido, relámete eso no era importante puesto que en este lugar todos venían de la misma idea, no tenían padres, aparecían sin saber como ni cuando y todos eran bien venidos.
Pasaba los días explorando lugares interesantes y complejos, inventando palabras, escondiéndose en los agujeros entre las raíces de los anchos arboles de la luna, colocaba su iodo en la corteza e imaginaba la respiración honda que debían tener los verdes árboles de la tierra, también recogía basurita espacial de las orillas del mar. Hanid enloquecía con el color del material radioactivo.
Todos los Arcontes apreciaban a Hanid y la cuidaban con esmero, pero un día el ser desconocido que ideaba su mundo despertó con resaca y todo el universo se fugó por un agujero. La luna era desconfigurada. Desesperado, el más anciano de los arcontes ató a Hanid a una flecha y la disparó hacia otro mundo lejano y en ese momento se hizo el silencio.
Y la luna se partió es dos, todos huían con el cerebro explotando, Hanid se miró flotando vagamente sobre la vida, se puso de pie caminando hacia la tierra y miró su cuerpo en el espejo del agua de un charco, hacia años que había llegado a este otro mundo extraño y bello atascado de gente nefasta, esa mañana se borró de sus ojos el último rastro de Hanid.
Kanid aguardaba en una larga cola que llevaba hasta el cementerio, millones de personas esperaban, pero nadie sabía qué, se veían hasta los confines más remotos, confundidos pero sin hacer preguntas. Kanid ahora tenía los ojos color sepia, tal vez por eso todo lo visible entraba en ese tono, la gente se pudría en vida y tenían las manos llenas de tierra y llagas, el cabello de Kanid ya era un estropajo negro del que brotaban gusanos, los dientes estaban grises de sangre, alguien le había roto la boca por andar siempre en la luna, se preguntaba que habría pasado con su antiguo cuerpo, que ahora tenía estos colores, estos olores fétidos, este grosor desconocido.
Hace calor pero huele a lluvia, hay un trueno que no termina de caer. Y Kanid decide darse un baño en la fuente de la ciudad, a vagado desnuda por ahí y ahora quiere acicalarse un poco, los niños la persiguen, son hijos de los que esperan, ella los asusta con un gruñido y ellos se esconden, Kanid entra en la fuente, pero en esta hay un cable suelto, Kanit intuye que el rayo terminó de caer en su cuerpo. Después de todo este mundo no era su hogar.
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cuento
jueves 6 de marzo de 2008
ranita espacial
Este cortometraje es un ejercicio de un amiguillo que vive en Madrid
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